Friday, January 05, 2007

JOE SATRIANI - Surfing With the Alien


496.
1987
Estados Unidos
Hard Rock Instrumental
*****
Disco impactante de principio a fin. Un trabajo con mucha onda, mucho groove y feeling. Tiene canciones geniales, con excepcionales arreglos, y con un sentido de la melodía soberbio. Pero es la formidable y perfecta manera de tocar de Satriani y su asombrosa capacidad para componer lo que deslumbra, teniendo en la época de su debut muy pocos referentes anteriores, no por nada el álbum hizo olas en el ambiente de los guitarristas, logrando Satriani ingresar con pleno derecho al círculo de los virtuosos más allá de cualquier odiosa duda.
Satriani nos vuelve a deslumbrar con su talento y virtuosismo induscutible, entregandonos temas poderosos, rockanoleros, y hasta fiesteros. Y a diferencia de lo que ocurre con otros guitarristas técnicamente demandantes, Satriani sabe ordenar su música para que esta no aburra ni caiga en la monotonía y lo predecible. Así tenemos temas rápidos, como "Crushing Day", algunos más romanticos, como "Always With Me, Always With You", entretenidos, como "Satch Boogie", tristes y extraños, como "Hill of the Skulls", y calmaditos (al menos en parte), como "Circles". Superior al debut y discutiblemente insuperable, Surfing se corona como la más imprescindible placa del músico. Esencial.

Thursday, January 04, 2007

JOE SATRIANI - Not of this Earth


495.
1986
Estados Unidos
Hard Rock Instrumental
****1/2
Aunque en 1984 Joe Satriani lanza su EP homónimo, Not of this Earth es en realidad el primer álbum oficial.
Considerado como uno de los mejores guitarristas de rock de los ochenta y noventa, Satriani comenzó primero enseñando guitarra a talentos como Steve Vai, Kirk Hammett (Metallica) y Larry Lalonde (Possessed, Primus), entre otros, antes de concentrarse en su carrera solista.
Not of this Earth es una fiel muestra del sonido tan característico que Satriani logró patentar. También destaca por el hecho de venir con canciones de variadas intensidades y estilos, pasando de lo potente a lo relajado, y de lo extraño a lo hermoso.
Este es un álbum que ningún fanático de Satriani debiera perderse. Incluye los excelentes cortes "The Snake" y "Hordes of Locusts", ambos caminando por el lado más duro, claro está, sin desmerecer los demás cortes.
Pero a pesar de todo lo bueno que resulta ser este álbum, es con el siguiente trabajo, Surfing with the Alien, donde Satriani deslumbra de manera absoluta.

JOE JACKSON - Big World


494.
1986
Inglaterra
Pop
****
Interesante disco en vivo de un artista mejor conocido por sus hits "Steppin´Out" y "Always Something Breaking Us in Two", ambos del disco Night And Day, de 1982, que por nada más. Pero los que lo conocen saben que no se trata de un músico cualquiera. Jackson domina varios instrumentos, especialmente el piano, y posee a la vez una muy buena voz.
Lo singular de este disco es que está grabado directamente del show, sin posteriores remezclas, por lo tanto lo que se escucha es exactamente lo que fue en realidad el show. No se escucha el típico murmullo del público debido a que se le pidió a la gente que asistió al evento no meter alboroto. Así por lo menos lo especifica el librillo del álbum.
Este trabajo de quince temas no contiene los hits ya mencionados, así que no se molesten en buscarlos si sólo les interesan esos dos temas. Para el resto del mundo quizás deban escuchar el disco unas cuantas veces para enganchar con él, por lo menos eso me pasó a mí. De todos los temas, fíjense en el corte "Survival", que suena muy parecido a algo hecho por el grupo chileno Los Tres. El parecido resulta innegable. Pero aparte de ese tema, hay otros que llaman la atención no tanto por la música en sí, sino más bien por las influencias musicales de las cuales se nutre. Hay de todo en este álbum; jazz, soul, pop, tango, etc. Para descubrir.

JOAN BAEZ - The Best of Joan Baez


493.
1977
Estados Unidos
Folk
*****
Con su sorprendente y deslumbrante voz soprano, Joan Baez nos presenta una colección de doce temas con parte de su material más interesante. Tenemos algunas canciones en vivo y algunos covers, como "Imagine" de John Lennon y "Gracias a la Vida" de nuestra conocida Violeta Parra. Destaca también el corte "Diamonds and Rust", canción que posteriormente la banda inglesa Judas Priest volvería a grabar, y a la vez, uno de los cortes más conocidos de esta cantante folk. S.O.D. también haría su versión, ridículamente corta (5 segundos), empero, divertida, para el disco de 1985 Speak English or Die.

JIM CROCE - The Legendary Jim Croce

492.
No específicado
Estados Unidos
Soft Rock, Country, Pop
*****
Jim Croce nació en 10 de Enero de 1943 y falleció el 20 de Septiembre de 1973. Murió en un accidente de avión a los 30 años de edad y en el umbral del éxito comercial. Alcanzó a editar sólo tres álbumes de estudio; Jim and Ingrid, Life and Times, de 1973 y I Got a Name, lanzado en forma póstuma en 1974. Y aunque son solo tres los álbumes de Croce, hay una treintena de grandes éxitos, siendo ésta una más de ellas.
Esta compilación tiene 16 temas, destacando "You Don´t Mess Around With Jim", "Operator", "I Got a Name", "Photographs and Memories", "Bad Boy Leroy Brown" y el inmortal clásico (y no es que los demás temas no lo sean) "Time in a Bottle", en mi opinión una de las mejores canciones hechas alguna vez.
Una de los aspectos interesante de la música de Jim, es la simpleza y honestidad de sus temas, con canciones sobre el hombre común y la vida tal como es, sin aditivos. Y no es que se tratara de una pose de Jim, puesto que él mismo fue un hombre simple que trabajó duro para mantener a su esposa Ingrid y su pequeño hijo Adrian James.
Resulta triste pensar que tan increíble talento no tuviese unos años más de vida para poder seguir mostrándonos más hermosas canciones.

JETHRO TULL - Minstrel in the Gallery


491.
1975
Inglaterra
Rock Progresivo, Art Rock
***
Minstrel in the Gallery
nos revela una buena dosis del siempre complejo y difícil de categorizar folk rock progresivo tan propio de esta banda, mezclando los distintos elementos de cada estilo, y creando al final composiciones que no resultan para nada asimilables a buenas y primeras.
Este es un álbum denso, espeso e impredecible y que desafía al oyente a una cuidadosa escucha. Además, no posee una canción ganchera, como Aqualung, del disco del mismo nombre, lo que hace aún más difícil la escucha. La canción "Baker St. Muse" de casi 17 minutos es todo un reto para todos aquellos que se aburren fácil pasado los 4 minutos.

JETHRO TULL - Aqualung


490.
1971
Inglaterra
Rock
****
Una de las características más relevantes de esta banda formada en Blackpool, Inglaterra, en 1967, es la inclusión de la flauta, tocada por el también guitarrista y cantante, Ian Anderson. No usual dentro del mundo del rock, la flauta dio a la banda un sonido muy particular y absolutamente distintivo. Sin importar aquello, nunca fueron valorados por la crítica especializada, pero sus fans pensaban de otra manera y lograron hacer de Jethro Tull todo un ícono de lo setenta, siendo bastante exitosos durante toda su carerra.
Aqualung, cuarto disco de estudio, es considerada la obra maestra de los ingleses. Trata sobre la relación existente entre el hombre y Dios, y como la religión organizada tendería a separarlos. A la vez es una mirada hacia el mundo de los vagabundos. Destaca el corte homónimo, sin lugar a dudas, la canción más conocida y más clásica del repertorio del grupo, que en cierta manera opaca al resto del disco, con excepción de "Locomotive Breath", otro corte clásico, y con el sonido inconfundible del grupo.

Tuesday, November 07, 2006

JEAN MICHEL JARRE - Oxygene 7-13


489.
1997
Francia
Electrónica
****
Oxygene 7-13
se llama así porque supuestamente sería la continuación del primer disco de Jarre, el famosísimo Oxygene, de 1976. Ese primer disco tenía seis partes, simplementes tituladas Oxygene 1, Oxygene 2 y así sucesivamente, al igual que la placa que ahora nos ocupa.
Al escuchar esta segunda parte resulta evidente que Jarre quizo volver a recrear la singular y muy especial atmósfera de su más célebre álbum, por cierto sin lograr cabalmente su propósito. Ahora, esto no significa que Oxygene 7-13 no merezca unas cuantas pasadas por el equipo estéreo. Lo que quiero dejar en claro es que el primer disco de Jarre es lo que es y no creo que sea posible volver a generar la atmósfera de aquél. Por un lado Oxygene suena mucho menos cristalino que el álbum que estamos comentando. El paso de los años y la tecnología ha mejorado mucho, lo que significa que quizás hoy se puedan hacer discos perfectos, pero no necesariamente mágicos. Si alguno de ustedes tiene la posibilidad de escuchar el primer disco de Jarre desde un vinilo entenderá perfectamente de qué estoy hablando. Personalmente, yo le hubiera puesto a este disco cualquier nombre, excepto uno que lo relacionara con el primero, como ocurrió al final. Así, no tendríamos que entrar en las siempre odiosas y polémicas comparaciones.
Pero olvidando todo lo anterior, creo que se trata de un buen álbum, que sin ser tan bueno como sus trabajos en los años setenta y ochenta, logra cautivar y más que nada logra dejar en claro que Jarre tenía cosas que mostrar en los noventa. De todos los temas, los más gancheros son Oxygene 8 y 10. Vale la pena revisarlos. Y el mejor, Oxygene 12.

JEAN MICHEL JARRE - Hong Kong


488.
1994
Francia
Electrónica
****1/2
Disco en vivo de un concierto de Jarre celebrado el 11 de Marzo de 1994 en la ciudad de Hong Kong. Allí el músico promociona su álbum de 1993, Chronologie. Y se nota, ya que toca cinco partes de ese álbum. También rescata algunos clásicos de siempre como "Equinoxe 4", "Oxygene 4" y "Rende - vous 4". ¿Que hay con el número cuatro? Incluso uno de los cortes de Chronologie es el cuarto. ¿Cábala? Quizás. Pero lo importante es que las versiones de los clásicos vienen con un sonido mucho más moderno que sus versiones originales. Esto hace que escuchar el disco sea una experiencia totalmente distinta a lo que significa escuchar el otro disco en vivo de Jarre en China, el The Concerts in China, de 1982. Y no es únicamente que se trate de temas distintos, porque hay temas que se repiten en ambas placas, sino que la atmósfera en ambos álbumes es totalmente distinta. En esta oportunidad Jarre, aparte de equiparse con toda su parafernalia tecnológica, incluye instrumentos más “tradicionales” como guitarras eléctricas, bajos y baterías, instrumentos más propios de una banda de rock, pero que logran realzar la música de Jarre a niveles insospechados. También es apoyado por un coro facilitado por la Hong Kong Opera Society, y toda una orquesta completa conducida por Cheng Chaiman. Ciertamente una importante puesta en escena que hace de este álbum una experiencia auditiva excepcional que creo que cualquier conocedor de Jarre podrá apreciar y valorar al igual que aquellos no tan familiarizados.

JEAN MICHEL JARRE - Chronologie


487.
1993
Francia
Electrónica
****
Otro interesante aporte de Jarre. Destaca "Chronologie part. 4", single que promocionaba el álbum a traves de un video bastante bueno. Caracteriza a este álbum la inclusión de elementos de otras corrientes musicales como el tecno y el rock, pero siempre manteniendo el sello característico del músico. Por ejemplo, en el corte Chronologie part. 5 se puede notar claramente la influencia de la música tecno más popular y bailable, al igual que le corte número seis. Quizás aquello no sea tan sorprendente tomando en consideración que Jarre es un artista de música electrónica y por ende está ligado al tecno, pero en cierta manera es como si Jarre se estuviera dejando influenciar por artistas que lo tienen a él como influencia. Más allá de eso
lo realmente sorprendente fue encontrar guitarras en esta placa ya que Jarre casi nunca las ocupa (con la excepción de cuando hace recitales en vivo). Podemos escucharlas en varios temas, pero donde más se notan es en el corte Chronologie part. 3.
Buen disco, pero de particular interés para los fans de Jarre más que para gente interesada en lo más importante de la obra del músico.

JEAN MICHEL JARRE - Waiting For Cousteau


486.
1990
Francia
Electrónica
***1/2
Album de tan sólo cuatro cortes, donde destaca el tema homónimo, de casi 47 minutos de duración. Es el tema más largo en la discografía de Jarre, lejos. Los tres temas restantes corresponden a Calypso, Calypso 2 y tres, y no se parecen para nada al tema largo.
Este trabajo está dedicado a Jacques-Yves Cousteau, el afamado investigador del mar, también francés como Jarre. El disco es bueno, aunque los cuarenta y siete minutos de Waiting... son un tanto excesivos. Podría aburrir al cabo de diez minutos, pues el tema jamás despega, pero si el oyente es asiduo a experimentar con sonoridades que inviten a la relajación y la meditación, el tema sirve de maravilla.
Como decía, el disco es bueno, y tiene la particularidad de no parecerse a otros discos del músico. En parte eso se debe al uso de baterías de acero en Calypso, que dan ese sonido que recuerda a Jamaica, a la vez de generar una vibra bastante optimista y distendida, que contrasta radicalmente con Waiting...
Un disco bastante especial, pero no creo que atrape a todos los fans de la misma manera.

JEAN MICHEL JARRE - Revolutions


485.
1988
Francia
Electrónica
***
Esta obra está compuesta de diez cortes, y a diferencia de otros álbumes esta vez Jarre no ha nombrado los temas con números (excepto los primeros cuatro cortes, Industrial Revolution: Overture, Part 1, 2 y 3), sino que los temas tienen nombres independientes del título del disco, como "London Kid", "Tokyo Kid", "Computer Weekend", "September" y "The Emigrant". ¿Por qué Jarre no a titulado a su obra de la manera que siempre lo ha hecho? Quien sabe, quizás lo haya hecho así simplemente para variar un poco.
Independiente de lo anterior, lo que aquí tenemos es una obra interesante, pero que no alcanza las alturas de los primeros álbumes. Es una obra con el sonido acostumbrado del gran músico francés, pero inyectando un poco más de vibra tecno pop, alejándose de los patrones decididamente más oscuros de algunas de sus composicioes previas. Esto último lo apreciamos sin problemas en "Revolution, Revolutions", un corte que definitivamente podría enajenar a algunos de sus fans debido a su excesivo tinte popero.
No es lo mejor del músico, pero tiene sus momentos.

JEAN MICHEL JARRE - Rendez-Vous


484.
1986
Francia
Electrónica
*****
Después de editar el más inaccesible y menos comercial de sus álbumes; el extraño Zoolook, Jarre decide retomar sus raíces y darle a la gente lo que realmente quiere escuchar. Así nace Rendez-Vous, un disco muy por la línea de los tres primeros trabajos.
Este quinto álbum de estudio del compositor francés tiene toda la onda y vibra de sus comienzos, y puede equipararse sin problema con Oxygene y Equinoxe. De apenas 35 minutos, resulta inolvidable de principio a fin, destacando Second Redez-vous, pieza de casi once minutos y una de las mejores de Jarre en toda su discografia.
Dejando de lado lo estrictamente musical les cuento que el tema Last Rendez-vous, con el cuál finaliza la obra, también es conocido como Ron´s Piece, en homenaje a Ron McNair, uno de los astronautas que murió en el desastre del transbordador espacial el 28 de Enero de 1986. Resulta que McNair iba a hacer historia al tocar una pieza en saxofón en el espacio, pero obviamente nunca logró su propósito. La interpretación de la pieza de Ron finalmente la interpretó Pierre Gossez.
Un disco memorable, de lo mejor de Jarre.

JEAN MICHEL JARRE - Zoolook


483.
1984
Francia
Electronica
***
Este es uno de los álbumes más raros de Jarre, si es que no es el más raro. Muy experimental, resulta bastante difícil de digerir. Muy poco comercial, esta mirada al zoológico se autodefine. Hipnótico y etéreo, Zoolook es realmente alternativo. Yo diría que es un álbum sólo para los fanáticos de Jarre, más que para el público general. Jarre aquí muestra una faceta que no volvería a mostrar, ya que posteriores trabajos serían todos mucho más fáciles de asimilar. No recomiendo este álbum para los que quieren descubrir a Jarre. Mejor sería que escucharan Oxygene, Equinoxe o Magnetic Fields, álbumes que definen más el típico sonido de Jarre.

JEAN MICHEL JARRE - Magnetic Fields


482.
1981
Francia
Electrónica
*****
Jarre tiene un catálogo de discos bastante amplio, pero no todo su material es igualmente apreciado por la crítica y los fans. Casi todo el mundo considera que sus primeras obras son lo mejor de sus creaciones. Yo tambié me inclino por esta opinión y diría que los tres primeros álbumes son como una trilogía perfecta. Tres álbumes que se complementan entre sí y hacen que su escucha sea más que obligada para quienes pretendan interiorizarse sobre los comienzos de quien es considerado por muchos como padre de la música electrónica, aunque en el más estricto rigor aquél título debiera ser consignado en el músico clásico y vanguardista Karl Heinz Stockhausen. Este disco, como es la costrumbre de Jarre, se trata de una obra dividida simplemente en partes. Cinco partes en esta oportunidad, siendo Magnetic Fields Part 1, la parte más larga, con casi 18 minutos, que para nada aburren ya que ese corte tiene muchos matices e incluso cambia de ritmo de tal manera que pareciera como si la segunda parte comenzara, pero no es así.
Es un álbum corto, de casi apenas 36 minutos y que sigue muy de cerca a sus dos trabajos anteriores en cuanto a feeling y onda.

JEAN MICHEL JARRE - Equinoxe



481.
1978
Francia
Electrónica
*****
Segundo álbum oficial del maestro compositor y tecladista, J.M. Jarre, hijo de Maurice Jarre, connotado compositor de música clásica.
Este álbum es la continuación natural al primer álbum, Oxygene, aunque ambos discos no se parecen en cuanto a sonido. Cada uno es excepcionalmente brillante por cuenta propia. Yo creo que ambos álbumes son fundamentales dentro de la carrera del músico francés, aunque podríamos incluir también a Magnetic Fields, el tercer álbum, para así completar la trilogía perfecta de la mejor y más cautivante época del gran músico.
Equinoxe, al igual que Oxygene, se divide en partes, ocho en esta oportunidad, simplemente llamadas Equinoxe Part I, Part II y así sucesivamente. En realidad, se trata de un solo tema de ocho partes. Una de las más destacables es la tercera, donde el álbum despega definitivamente después de dos partes que sirven a modo de introducción.
Es increíble la capacidad del músico para dar vida a su música electrónica y espacial, imprimiendo un sello inconfundible en cada nota, sin caer en pasajes inescrutables o de muy difícil asimilación. Creo que esa es la mayor habilidad de Jarre; su innegable capacidad para hacer masiva y popular una propuesta musicalmente excelsa, llena de magia, dinamismo y virtuosismo compositor.
Excelente.

Tuesday, October 24, 2006

JEAN MICHEL JARRE - Oxygene


480.
1976
Francia
Electrónica
*****
Aquí sí que no necesitamos introducciones ya que Jean Michel Jarre, nacido el 24 de Agosto de 1948 en Lyon, Francia, es, por lejos, el artista más famoso de ese país, con ventas superiores a los 50 millones de discos. Es al mismo tiempo considerado el padre de la música electrónica y sus mega espectáculos en vivo son únicos en su clase. Para aquellos no familiarizados con este artista se urge que lo chequeen, en especial con sus primeros cinco álbumes, aunque, hilando fino, es Oxygene, el debut, el álbum más importante y aquel que definitivamente merece la mayor atención. Dividido en seis partes, Oxygene es en verdad una sola canción y desde su comienzo hasta el final lleva al oyente a los más fascinantes parajes. La parte 4 es, desde luego, la más conocida, siendo aquel corte un éxito a nivel internacional en su época. El resto del disco puede que no sea parte de los "hits", pero de todas maneras es brillante y de calidad insuperable. Este es lejos, pero absolutamente lejos, el mejor álbum de música instrumental en teclado y maquinas de la historia. Tiene un feeling sumamente especial, y la capacidad de simplemente hacer volar al oyente como ningún otro álbum parecido. Es un disco que atrapa, envuelve e hipnotiza como una visión nunca antes vista. Espectacular, melancólico, alienígena, etéreo, alucinante, se recomienda incluso a aquellos que no simpatizan con los teclados ni nada que se acerque siquiera un paso a la electrónica. Absolutamente imprescindible, no pocos consideran que Jarre nunca pudo superarlo.

JEAN - LUC PONTY - The Gift of Time


479.
1987
Francia
Jazz Fusión
****
The Gift of Time sigue la misma línea que el trabajo anterior Fables, o sea, jazz fusión melódico de fácil escucha. Destacando con el corte "New Resolutions", el álbum no es representativo de la larga carrera del músico, sin embargo, al igual que Fables, es un buen punto de partida para los oyentes casuales. En este trabajo de sonido puro y cristalino, el violín de Ponty destaca por sobre cualquier instrumento, tomando absoluta preponderancia. Con algunos pasajes absolutamente brillantes es, a pesar de la evidente inclinación comercial, un disco altamente recomendable.

JEAN - LUC PONTY - Fables


478.
1985
Francia
Jazz Fusión
****
Jean - Luc Ponty nació el 29 de Septiembre de 1942 en Avranches, Francia. Genio musical desde los cinco años, aprendió violín de su padre y piano de su madre. A los dieciséis es aceptado en el Conservatorio Nacional Superior de Música de Paris, y de allí pasaría a trabajar con una importante orquesta por tres años. Luego vendría su larga y exitosa carrera como músico jazz siendo pionero en el uso del violín en ese género musical. Ha colaborado también con artistas de la talla de Frank Zappa, Elton John y John McLaughlin. Su primer álbum data de 1964. Fables, que ciertamente no es considerado como de los mejores, conjuga el talento único de Ponty con elementos y texturas electrónicas que dan al álbum un sonido muy limpio y cristalino. De fácil escucha, puristas del jazz ciertamente lo podrían considerar un trabajo excesivamente popero, sin embargo, para oyentes casuales de Ponty este disco es un buen punto de partida, para seguir luego con The Gift of Time, de 1987, que sigue la línea estructural presente en este trabajo.

JASON BECKER - Perpetual Burn


477.
1988
Estados Unidos
Heavy Metal Instrumental
*****
A mucha gente le desagradan los álbumes enteramente instrumentales porque después del tercer tema se empiezan a aburrir, especialmente si se trata de guitarristas virtuosos con ganas de demostrarle al mundo lo bien que tocan. Tanto egocentrismo de verdad patea, así que la postura de hacerle el quite a los instrumentistas en guitarra es perfectamente entendible.
Por suerte, tenemos casos como el que nos ocupa ahora que son excepciones a lo dicho anteriormente. Perpetual Burn es un impresionante álbum de virtuosismo desbordante, con ocho canciones que son cada una de ellas verdaderas obras de arte y que, además, están todas supeditadas bajo un esquema tal que ninguna idea pareciera estar fuera de lugar, o peor, abocadas al desorden. De principio a fin el álbum es consistente y no se pierde en demostraciones de virtuosismo que no van a ninguna parte. Becker supo hacer magistralmente dos cosas, una es mostrar una técnica pocas veces igualada, y segundo, no aburrir a su público mientras hacía lo primero. Y ese es el merito mayor de este álbum que claramente sobresale de la media.
Musicalmente, Jason Becker se mueve dentro del terreno de los esquemas de música clásica, siendo extremadamente virtuoso, complicado, melódico y armonioso, todo a la vez. Definitivamente un tipo que hace lo que quiere con la guitarra. Es una lástima que haya sufrido de la enfermedad degenerativa Lou Gehrig a comienzos de los noventa, lo que le impidió seguir evolucionando y deslumbrando al mundo con su inigualable técnica. Sin embargo, continuó editando álbumes, aunque es con Perpetual Burn, su debut después de haber participado con Marty Friedman en Cacophony, el álbum esencial.
Becker también tocó con David Lee Roth, quien sabiamente lo enroló en sus filas. Fue durante esta época con Roth que empieza a enfermar Becker.