Tuesday, December 06, 2005

ARCTURUS - La Masquerade Infernale


83.
1997
Noruega
Black Metal, Gothic Metal, Rock, New Age, Incidental, Dark Wave
****
Esta placa sí que es algo realmente original y con una onda, vibra y atmósfera difícil de clasificar. Es música rara sin duda alguna, experimental también, y tremendamente alucinante. No es de fácil asimilación. Podría ser la banda sonora de una película de terror, pero es mucho más que eso. Devil Doll podría ser el más cercano parámetro para entender la ensalada musical que es esta infernal placa. Me es difícil explicar de que trata realmente Arcturus, porque su música es realmente difícil. Lo único claro es que no es comercial ni tampoco bailable. Melódica a ratos, pero en general siguiendo estructuras musicales complejas que llevan al oyente a un estado de confusión máxima.
Escuchándo el disco me vienen a la mente los siguientes grupos o artistas: Emperor, Mr. Bungle, Pink Floyd, Jean Michel Jarre y Devil Doll. Creo que la diversidad de artistas que la banda me hace recordar explica por sí sólo lo complicado que se hace escuchar este trabajo.
En síntesis, diría que La Masquerade Infernale es una mezcla de un montón de cosas interesantes, mezcladas de tal forma que el producto final es algo completamente nuevo y extraño. Raro, realmente un disco muy extraño y que será del gusto de algunos solamente. Para que tengan una idea a que se van a enfrentar cuando escuchen Arcturus, les aseguro que sería más fácil tragarse un kilo de arena a cucharadas que digerir este singular trabajo.

ARCH ENEMY - Wages of Sin


82.
2001
Suecia
Thrash Metal, Death Metal, Heavy Metal
****
La influyente banda, de técnico, armonioso y brutal death/thrash/heavy metal, vuelve con su cuarta entrega. Un álbum que es todo lo que se espera de Arch Enemy; con temas pesados, contundentes, rápidos, brutales y musicalmente desafiantes.
Gran sorpresa de este cuarto álbum de estudio, es que el vocalista de los tres discos anteriores, Johan Liiva, ya no está, siendo reemplazado por Angela Gossow, una rubia con un registro que nada tiene que envidiarle a ningún vocalista de death metal. Cuesta creer que se trata de una mujer la que vocifera de manera tan bestial. No es una voz extremadamente gutural, pero si muy virulenta y corrosiva, y que se amolda perfectamente a la propuesta musical de la banda.
En cuanto a la parte musical, se mantiene el esquema tradicional de los álbumes anteriores, con temas llenos de matices, grandes solos de guitarras y efectivos riffs, mezclando canciones muy rápidas, con otras más lentas, e introduciendo esas mágicas melodías de guitarra que sólo los hermanos Amott saben componer, y que al escucharlas atentamente uno se da cuenta que son piezas de innegable belleza, una belleza que no es fácil percibir para el oído neófito, pero que cualquiera con algún grado de apreciación musical sabrá reconocer sin mayor dificultad. Sin duda, otro importante disco de Arch Enemy, siendo Dead Bury Their Dead, uno de sus mejores cortes.

ARCH ENEMY - Burning Bridges


81.
1999
Suecia
Thrash Metal, Death Metal, Heavy Metal
*****
Tercer disco oficial de la excelente e innovadora banda sueca, que con su singular visión del metal, conjuga y mezcla las diversas corrientes del estilo, y engendran una música que es como una bomba atómica. Calidad deslumbrante, complejidad en la estructuración de las canciones, matices, onda, fuerza, velocidad, agresividad, melodía, brutalidad... y belleza (aunque esto último no puedan apreciarlo muchos), todo eso es Arch Enemy, y más.
Este álbum es mucho mejor que Stigmata; segunda placa de la banda y considerado por los entendidos como el álbum más flojo del grupo. A mí me gusta ese álbum, pero no se compara con este. Concuerdo con las críticas.
Burning Bridges sería el último álbum donde cantaría Johan Liiva, reemplazado luego por Angela Gossow, una mujer que canta como los mil demonios. No tiene nada que envidiarle a sus pares masculinos en cuanto a gritar y vociferar como una bestia.
Los temas más espectaculares de Burning Bridges son: The Immortal, Silverwing y Demonic Science.

ARCH ENEMY - Stigmata


80.
1998
Suecia
Thrash Metal, Death Metal, Heavy Metal
****
Segundo álbum de estudio de la banda revelación dentro del movimiento heavy metal underground de finales de los años noventa. Conjugando calidad interpretativa, asombrosa técnica y evidente agresión sónica, la banda se coloca en posiciones de liderazgo dentro del espectro de la música extrema, sin tener muchos rivales de peso dentro de su particular estilo.
Stigmata es la más accesible de las cuatro producciones que Arch Enemy ha sacado al momento de escribir esto, pero eso no significa de ninguna manera que no se trate de un álbum tremendamente pesado. Esto se puede notar claramente con el corte inicial Beast of Man, una excelente canción muy en la vena de las canciones rápidas y brutales que acostumbra a entregarnos la banda. Le sigue el tema homónimo, un brillante y asombroso instrumental donde se lucen los guitarristas Michael y Christopher Amott. Destaca también Dark Of the Sun, que tiene un riff de guitarra que se parece mucho al mismo riff de la canción Now Your Ships Are Burned del primer disco de Yngwie Malmsteen. Incluso, si se presta harta atención al disco se pueden notar varias pequeñas partes que recuerdan a otras canciones de diversos artistas. Pero ese es solo un detalle dentro de un álbum potente y melódico, que sin ser lo mejor de la agrupación, convence.

ARCH ENEMY - Black Earth


79.
1996
Suecia
Thrash Metal, Death Metal, Heavy Metal
*****

Primer disco de Arch Enemy, banda formada por el guitarrista Michael Amott (Ex Carnage, Candlemass y Carcass). Michael, que hoy también participa en la banda stoner Spiritual Beggars, reclutó para Arch Enemy a su hermano Christopher para completar el doble asalto en guitarra, al vocalista Johan Liiva (quién tocaría bajo pero sólo en este primer álbum), y al baterista Daniel Erlandsson.
Desde el principio, el juego de Arch Enemy ha sido llevar la música thrash metal a un nuevo nivel de intensidad sónica, adaptando algunas influencias del death metal pero manteniendo un cuidadoso sentido armónico. La música de Arch Enemy es sin duda extrema y brutal, lo que podría tender a que se le metiera en el saco de los grupos death metal fácilmente, pero basta escucharlos un rato para entender que lo que tiene que ofrecer la banda va mucho más allá de simple brutalidad. Los temas son acabados, complejos, y con solos de guitarra de gran virtuosismo. La música en general es sumamente rápida, destacando en este sentido algunos temas de una rapidez desconcertante y perturbadora. Esta definitivamente no es una banda para personas cardiacas, ni para los amantes de los sonidos suaves.
Solo el tema Time Capsule, que es un instrumental, pone un momento de tranquilidad a los cerca de 37 minutos de inmisericorde violencia sónica. Imperdible.

ARCANA - Cantar de Procella


78.
1997
Suecia
Gótica, Oscura
****
Este disco sigue con la propuesta que venía gestando el dúo compuesto por Peter Pettersson e Ida Bengtsson en el debut Dark Age of Reason. Música profundamente melancólica y triste de principio a fin, y sin posibilidad alguna de que rayos de luz amistosa y alegre penetren dentro de la absoluta oscuridad pesimista de Arcana. Estilísticamente simples y desprovistos de barroquismo, la intención de evocar lugares de desolación y pesadumbre pareciera ser el objetivo principal del dúo. No sé si el clima frío e invernal de Suecia tendrá que ver con todo aquello, pero apostaría que sí. Hasta donde yo sé todavía no nace una banda de las características de Arcana en Jamaica, y difícilmente creo que aquello ocurra alguna vez.
Para los que tuvieron la oportunidad de disfrutar de la maravilla que fue Dark Age of Reason, Cantar de Procella será de igual deleite.

ARCANA - Dark Age of Reason


77.
1996
Suecia
Gótica, Oscura
****1/2
Este debe ser uno de los álbumes más oscuros, deprimentes y fríos que he escuchado en mi vida. Una vez se lo mostré a una compañera de trabajo y ella lo catálogo como “música de cementerio”. No podría estar más de acuerdo con esa acertada definición, ya que el cementerio debe ser el lugar más propicio para realmente entrar en frecuencia con la música de Arcana.
Musicalmente, Arcana se concentra mucho en los teclados y en el canto semi operístico, tanto en voz femenina como masculina. No hay guitarras eléctricas, ni distorsión, ni gritos guturales de ultratumba, ni tampoco nada que suene a rock. Es música básicamente instrumental, de singular belleza, pero muy oscura. Es como New Age, pero sin ninguna vibra positiva ni sonidos de pajaritos o agua corriendo. En realidad, creo que es exactamente lo opuesto al New Age. Yo lo definiría como Old Age, ya que la música recrea episodios de épocas pasadas, especialmente de la edad media.
Escuchando el álbum el sentimiento que me recrea es la de total desolación. Yo creo que las plantas se mueren si se les obliga a “escuchar” esto por un periodo de tiempo prolongado.
Resumiendo, un álbum excepcional, único y cautivante. No recomendable para personas muy sensibles o depresivas.

APOCALYPTICA - Inquisition Symphony


76.
1998
Finlandia
Clásica, Heavy Metal
****
En este segundo álbum de estudio el cuarteto Apocalyptica sigue haciendo covers de Metallica (For Whom the Bell Tolls, Nothing Else Matters, Fade to Black y One), pero a la vez hace covers de Faith No More (From Out of Nowhere), Sepultura (Inquisition Symphony y Refuse/Resist) y Pantera (Domination). Los únicos temas propios son Harmageddon, M.B. y Toreador.
Ciertamente se trata de un trabajo muy parecido al disco debut, pero con el atractivo de contar con al menos tres temas originales.
La placa resulta bastante interesante, y yo diría que hasta más vibrante y matizada que el debut.
Destaca la fiereza con la cual ejecuta los temas Apocalyptica, entregando una buena dosis de potencia sonora. Y no importa que los músicos no se apoyen en guitarras eléctricas y batería para generar potencia, ya que de todas maneras logran mucha intensidad y un aura absolutamente heavy sólo con sus violoncelos.
El mejor tema es el que lleva por nombre el disco. Muy intenso. Su versión original está el el disco Schizophrenia de Sepultura.

APOCALYPTICA - Plays Metallica by Four Cellos


75.
1996
Finlandia
Clásica, Heavy Metal
***1/2
Apocalyptica se formó en la capital de Finlandia, Helsinki, en 1993. Componen la banda Max Lilja, Antero Manninen, Paavo Lötjönen y Eicca Toppinen. Los cuatro miembros tocan violoncelos y gozan de educación formal en el campo de la música clásica. También son amantes de música heavy metal, y esa es la razón de por qué decidieron rendirle tributo a una de las bandas más insignes del estilo. A la vez, aquello resultó ser una manera sagaz de hacerce conocidos fácilmente.
Este es el primer disco de estudio de Apocalyptica. Viene con ocho temas, destacando entre otros, Master of Puppets, The Unforgiven, Sad But True, Creeping Death y Welcome Home (Sanitarium).
Sin duda un álbum especial, debiera ser de interés no solo para los fans de heavy metal, sino que para gente que disfruta de música clásica.

ANTHRAX - Stomp 442


74.
1995
Estados Unidos
Thrash Metal, Hardcore
***
Yo había dejado de escuchar Anthrax hace muchos años atrás, más o menos para el disco State of Euphoria, cuando aún la banda tocaba thrash metal. Luego les perdí la pista por mucho tiempo. Y no era que me importara mucho aquello, pues luego de vacilar harto thrash metal mis intereses se centraron en música aún más brutal; el Death Metal, y dejé el thrash bastante de lado. Sin embargo sabía que la banda aún existía, y que John Bush, el ex vocalista de Armored Saint había tomado las labores vocales en reemplazo de Joey Belladonna, que cantó en Anthrax hasta el EP Attack of the Killer B´s.
Bueno, junto con el cambio de vocalista vino el cambio de onda de Anthrax, añadiendo a su sonido más groove y esquemas más gancheros que lo que representaba el ataque frontal de thrash metal clásico de la era Belladonna. Aquel cambio de dirección musical enajenó a bastantes fans (conozco a algunos), pero a la vez abrió nuevas perspectivas musicales para la banda, y en realidad cambió a Anthrax por completo, de raíz.
Uno puede contentarse o molestarse con la dirección que la banda decidió seguir, pero lo cierto es que con Stomp 442, Anthrax deja en claro que le interesaba seguir explotando la fórmula que utilizaron para The Sound of White Noise. Aquellos que verdaderamente disfrutaron con aquel disco de seguro se sentirán plenamente satisfechos con esta continuación del nuevo estilo adoptado. Para los que prefieren al Anthrax de antaño, es mejor que cuiden los discos de aquella época porque Anthrax cambió y al parecer no va a dar pie atrás.

ANTHRAX - The Sound of White Noise


73.
1993
Estados Unidos
Thrash Metal, Hardcore
****
The Sound of White Noise marca el inicio del Anthrax post era Joey Belladonna, asumiendo el papel de cantante principal, el ex Armored Saint, John Bush. Al mismo tiempo marca el inicio del contrato con Elektra Records. Y por último, marca el inicio del cambio musical en la banda, que sin perder el 100% de su calidad thrash, absorbe nuevos enfoques, dándole a la música un cierto aire alternativo.
Personalmente, esta placa me pareció mejor que el disco que vendría a continuación, Stomp 442, placa que continuó expandiendo las ideas de The Sound of White Noise.
Este trabajo tiene poco que ver el Anthrax de antaño, aunque por supuesto que hay pasajes que claramente delatan que se trata de la banda originaria de Nueva York. Como sea, los fans más leales al sonido antiguo quizá tengan problemas para asimilar la nueva postura musical. Aquellos, fans o no, que tengan alguna predilección hacia lo que comúnmente se conoce como rock alternativo puede que se sientan más a gusto con este material.
Pero más allá de los cambios sufridos en la banda, y la percepción de diferentes sectores del público, este disco merece sus escuchadas, básicamente porque resulta ser un buen disco. Suena un poco inusual comparado con las placas clásicas, pero tiene excelentes temas, siendo Only, uno de los mejores.

ANTHRAX - Attack of the Killer B´s


72.
1991
Estados Unidos
Thrash Metal, Hip Hop, Heavy Metal
***1/2
Este no es un verdadero álbum de estudio, más bien es una suerte de recopilación de temas en vivo, covers, canciones de algunos EP y cosas raras en general, como por ejemplo los temas Milk y Chromatic Death, covers que hacen de S.O.D, pero que no es tan covers después de todo, ya que varios miembros de Anthrax participaron en ese proyecto. (Ver S.O.D.) Destaca también Bring the Noise, canción muy rapeada que hacen junto a Public Enemy. El cover Pipeline es el mismo que hizo Assassin y que parece en su álbum Interstellar Experience.
Sin duda se trata de un disco entretenido, con mucho humor incluido, como es la costumbre con la banda. Recomendable para los fanáticos de esta agrupación que se hizo tan conocida con el asunto del Anthrax en Estados Unidos durante el año 2001. Como dato aparte, les comento que debido a aquel asunto, se les recomendó cambiar el nombre,* cosa que no aceptaron de ninguna manera.

*Sin duda una sugerencia estúpida. ¿A Katrina, de Katrina and the Waves (esa de "Walking on Sunshine") le habrán recomendadó también cambiar su nombre debido al huracán que asotó New Orleans el 2005?

ANTHRAX - State of Euphoria


71.
1988
Estados Unidos
Thrash Metal
***
Aunque en estricto rigor no se trata de un mal disco, en general, se considera a State of Euphoria como el más flojo de los álbumes de los Newyorkinos. Lo concreto es que de los discos de la era del vocalista Joey Belladonna, este es el que menos impacto tuvo. No por nada Persistance of Time, que sigue a State... trata de retomar el camino dejado con Among the Living; éste último, el disco que puso a Anthrax en el mapa musical gracias, en parte, a los hits I Am the Law e Indians.
State of Euphoria tiene unos cuantos temas memorables, como Be All, End All; Out of Sight, Out of Mind; y en especial Antisocial. El resto no logra generar mayor impacto y pasa como si nada por el equipo estéreo. Casi un tramite.
Comentario aparte merece la caricatura que hizo para este disco el dibujante de la revista Mad, Mort Drucker, que dibujó a los cinco miembros de la banda.

ANTHRAX - I´m the Man


70.
1987
Estados Unidos
Thrash Metal, Hip Hop
**

EP donde Anthrax experimenta con la musica Hip-Hop, cosa que volverían a hacer en el álbum Return of the Killer B’s, participando en esa oportunidad con los controversiales Public Enemy en un tema.
En este EP, el tema central I´m the Man aparece tres veces. Hay una versión censurada, una versión para la radio, y una versión en vivo. ¿No será mucho? Puede ser, pero el cuento es que en la época este singular trabajo pudo haber causado sensación, pero ahora mirando en retrospectiva me doy cuenta que I´m the Man es bastante prescindible. Pero Anthrax siempre fue una banda innovadora y se tomó algunas licencias, como por ejemplo, hacer este tipo de experimentos. Podemos vivir sin esta placa perfectamente, de eso no hay duda. Cierto, el experimento de mezclar metal con hip-hop estaba muy adelantado a su época y hay que rendirle justo crédito a Anthrax por haber tomado el riesgo, pero los resultados considero que pudieron haber sido mejores.
Lo único realmente rescatable es el cover de Black Sabbath, la excelente Sabbath Bloody Sabbath.

ANTHRAX - Spreading the Disease


69.
1985
Estados Unidos
Thrash Metal
****1/2
Aparte del excelente debut Fistful of Metal, existe otra obra muy buena de Anthrax, y que es precisamente este álbum de 1985. Segundo álbum oficial (sin contar el EP Armed And Dangerous del mismo año), y donde debuta Joey Belladonna en reemplazo de Neil Turbin, el vocalista original. Como dato anexo, les comento que entre medio hay otro vocalista, pero que duró muy poco en la banda.
Spreading the Disease es un excelente álbum de rápido y enérgico thrash metal, con un estilo muy propio, de canciones muy gancheras, y con una vibra bastante positiva. Destaca la guitarra líder de Dan Spitz y la rítmica de Scott Ian, que logran mantener el interés en el disco con poderosos y eficientes riffs, y algunos solos de guitarra de excelente ejecución. Esto último se puede apreciar claramente en el tema Gung-ho, que en castellano significa algo así como “febrilmente entusiasta”.
Volviendo a la música, recomiendo los temas Stand or Fall, Aftershock, Armed And Dangerous y el ya mencionado Gung-ho. En general todas las canciones son buenas, y no sólo estas, con nada que suene a relleno. Lamentablemente esto no se puede decir de las producciones que vendrían después, especialmente State of Euphoria, el peor disco de Anthrax de la época Belladonna.

ANTHRAX - Fistful of Metal


68.
1984
Estados Unidos
Thrash Metal, Heavy Metal
****1/2

Este es para mi gusto, y también para muchos viejos thrashers, el mejor disco de Anthrax, lejos. Aquí todavía no llegaba Joey Belladonna a las voces, que cantaba mucho más melódico que Neil Turbin, que canta en este álbum. Pero lo que carecía este último en calidad lo suplía en actitud. La voz más carraspeada y visceral imprime en el disco una garra y fuerza únicas. Es cosa de escuchar los otros discos de Anthrax para entender más claramente lo que acabo de decir. Pero en todo caso esto no significa que los trabajos posteriores de la banda sean malos, pero a mi parecer, nunca llegaron a opacar a este gran debut.
Musicalmente, el álbum se mueve dentro del nunca bien ponderado y siempre vilipendiado Thrash Metal, destacando una singular versión del clásico de Alice Cooper, I’m Eighteen.
Este es un disco importante, pues representó el caballito de guerra para un grupo que llegó a estar dentro de los Cuatro Grandes; Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax, los cuatro grupos de Thrash Metal más famosos y exitosos de todos los tiempos.*
* ¡No!, ¡¡¡¡¡¡¡¡Piledriver no pertenece a este grupo!!!!!!!!

ANNIHILATOR - Waking the Fury

67.
2002
Canadá
Thrash Metal
****
Esta nueva entrega de la banda canadiense liderada desde siempre por el guitarrista, compositor, productor y a veces vocalista Jeff Waters, resulta todo lo que uno esperaría de un buen álbum de Annihilator, y más. El disco tiene varios puntos en los cuales vale la pena detenerse. En primer lugar, el vocalista Joe Comeau, que ya venía participando en la banda desde el disco anterior, Carnival Diablos, es para mi gusto, el mejor vocalista que ha cantado en Annihilator en toda su historia. Tiene un vozarrón comparable con los de Rob Halford y Bruce Dickinson. Si prestan atención a las canciones notarán la influencia de aquellos míticos cantantes en el estilo de Comeau.
Por el lado instrumental, los esquemas son efectivos, directos al grano, sin grandes complicaciones, pero con el tecnicismo y virtuosismo en la guitarra de Waters que son parte de su sello propio. También se notan algo de influencias noventeras, como pueden notar con el tema My Precious Lunatic Asylum, que parte de forma muy parecida a como lo hace el tema In the Rainy Season del primer disco de Strapping Young Lad. Pero a pesar de esos toques modernos, todo está hecho de tal manera que en ningún momento perdemos la noción de que se trata de Annihilator. El sonido inconfundible de la banda se plasma y extiende a través de los doce temas de la placa sin perderse el hilo conductor de violencia sónica.
Lo mejor de este álbum es que no es una vuelta desesperda a Alice in Hell, como lo fue el disco Criteria for a Black Widow. Este es simplemente Annihilator 2002, y su disco Waking the Fury no pretende ser la continuación de nada, ni pretende revivir nada.
Los mejores temas del disco en mi opinión son: Ultra-Motion y Cold Blooded, quizás dos de los temas más brutales en toda la extensa discografía de la banda. Este último tiene una onda muy a lo Slayer, pero no se trata de una copia descarada. El corte rebana los sesos como si fuera mantequilla.
En resumen, un álbum convincente, de excelente sonido y que incitará más de algún mosh.

ANNIHILATOR - Criteria for a Black Widow

66.
1999
Canadá
Thrash Metal
**
Este noveno álbum es una clara vuelta a las raíces del debut Alice in Hell. Y para convencer más, Jeff Waters trata de reformar la banda que grabó el debut. No lo logra del todo, pero sí logra convocar a su vocalista más mítico; Randy Rampage (quien antes sólo había participado en Alice in Hell), para que cante en este nuevo álbum. Otro original de la época de Alice... es Ray Hartman, baterista. Casi de la primera época es Dave Scott Davis (guitarra), quién llegaría para el segundo álbum. El bajista original Wayne Darley no pudo participar. Bueno, con esta formación, más Russell Bergquist en el bajo, Waters emprende la difícil tarea de recrear el mismo aire y la misma mística del debut, pero sin lograrlo. ¿Cuál era la idea? La verdad es que no me queda claro. Seguramente quería recuperar el terreno que perdió con algunos álbumes que al parecer no fueron muy bien recibidos por los fanáticos. Quizás era el deseo inconsciente de volver a ser grandes, o qué sé yo. El punto es que Waters logra volver a generar la misma furia y sonido de su súper veloz y súper técnico thrash metal de antes, pero no la mística. Y lo que no me gusto para nada, fue la obviedad de Waters de querer generar el sonido de antaño, sacando de sus tumbas viejos riffs y canciones completas para ser devueltas a la vida en una macabra exhumación y resurrección irrespetuosa. Por ejemplo, la canción Schizos (Are Never Alone) Part III, nos da un claro indicio de que Waters, tal como cualquier productor de Hollywood, trata de explotar un éxito inicial sacando secuelas a sus canciones. Part I y Part II de ese corte son excelentes canciones de la vieja época, y no necesitaban una tercera parte.
El disco es bueno, es rápido, es todo lo que uno esperaría del Annihilator clásico, pero lamentablemente hay un factor que no fue considerado al hacer el álbum. Faltó poner magia. Puede ser casi la misma banda de antaño, pero en definitiva, no logran convencer más que en un plano meramente técnico.
En resumen, un disco sin magia, aburrido, predecible y que prostituye lo excelente que fue el primer disco.

ANNIHILATOR - King of the Kill


65.
1995
Canadá
Thrash Metal
****
Jeff Waters
, fundador de esta importante banda canadiense, es el único miembro original que toca en este disco. Y estuvo a cargo no solamente de las guitarras, como de costumbre, sino que también del bajo, de la vocalización, y otras cosas, como según el mismo dice. Lo único que no hace es tocar la batería, tarea a cargo de Randy Black. Así, podemos decir sin temor a equivocarnos, que Jeff Waters es el alma del grupo. Sin Waters, difícilmente habría Annihilator, y lo más destacable es la determinación y porfía de un hombre que sigue con su banda sin importar el éxito comercial de su música, que lamentablemente ya no vende como en su mejor época (Alice in hell; Never, Neverland). Sea como sea, el asunto es que Waters nos presenta trece temas de diversa intensidad, desde el fuerte y pesado The Box, pasando por la rápida y melódica Second to None (el mejor tema del disco), y la lentitud de In the Blood. En cuanto a las voces, creo que Waters lo hace bastante bien, a pesar de que casi siempre dejó esa responsabilidad en otros. Pero esta vez estaba solo así que no le quedó otro remedio que cantar.
Me gustó este disco. Es muy directo, potente, fuerte, y con temas que quedan dando vuelta en la cabeza. Harta diversidad en las canciones, algo que lo hace bastante entretenido y fácil de escuchar. No es el mejor trabajo de la banda, pero cumple con las expectativas.

ANNIHILATOR - Bag of Tricks


64.
1994
Canadá
Thrash Metal
****
Luego del comercial y poco convincente Set the World on Fire (a mí me gustó, pero muchos fans lo odiaron), aparece esta placa que tal como indica su nombre, es una verdadera “bolsa de sorpresas”. Aquí hay material en vivo, versiones remasterizadas de viejos clásicos, un tema que no fue incluido en el disco anterior, y más importante que nada, aquí aparecen las canciones Gallery, Alison Hell y Phantasmagoria en sus versiones originales de 1986. Esas canciones son importantes porque gracias a ellas, más el corte Ligeia que no se incluye en el compacto, la banda logró obtener su primer contrato discográfico. Los cuatro temas venían originalmente en el demo Phantasmagoria, y recuerdo perfectamente haberlo tenido en mis manos alguna vez, aunque seguramente era una copia. Pero lo crucial, es que el demo Phantasmagoria es considerado una verdadera joya del metal underground y preciado por todos los verdaderos fans de Annihilator. El sonido (del demo) eso sí, no es de lo mejor (y eso se entiende ya que son temas rescatados de casete análogo), y por lo mismo se incluyen al final del disco. Todo lo demás suena de maravilla, pero aun así, es la inclusión de esas canciones tan míticas lo que más destaca de este disco. Tanto es así, que la razón para comprarme este álbum residió exclusivamente en aquello. Sin duda se trata de temas importantes.
En resumen, un disco que ningún fanático de Annihilator puede darse el lujo de no tener.