Tuesday, October 24, 2006

JEAN - LUC PONTY - The Gift of Time


479.
1987
Francia
Jazz Fusión
****
The Gift of Time sigue la misma línea que el trabajo anterior Fables, o sea, jazz fusión melódico de fácil escucha. Destacando con el corte "New Resolutions", el álbum no es representativo de la larga carrera del músico, sin embargo, al igual que Fables, es un buen punto de partida para los oyentes casuales. En este trabajo de sonido puro y cristalino, el violín de Ponty destaca por sobre cualquier instrumento, tomando absoluta preponderancia. Con algunos pasajes absolutamente brillantes es, a pesar de la evidente inclinación comercial, un disco altamente recomendable.

JEAN - LUC PONTY - Fables


478.
1985
Francia
Jazz Fusión
****
Jean - Luc Ponty nació el 29 de Septiembre de 1942 en Avranches, Francia. Genio musical desde los cinco años, aprendió violín de su padre y piano de su madre. A los dieciséis es aceptado en el Conservatorio Nacional Superior de Música de Paris, y de allí pasaría a trabajar con una importante orquesta por tres años. Luego vendría su larga y exitosa carrera como músico jazz siendo pionero en el uso del violín en ese género musical. Ha colaborado también con artistas de la talla de Frank Zappa, Elton John y John McLaughlin. Su primer álbum data de 1964. Fables, que ciertamente no es considerado como de los mejores, conjuga el talento único de Ponty con elementos y texturas electrónicas que dan al álbum un sonido muy limpio y cristalino. De fácil escucha, puristas del jazz ciertamente lo podrían considerar un trabajo excesivamente popero, sin embargo, para oyentes casuales de Ponty este disco es un buen punto de partida, para seguir luego con The Gift of Time, de 1987, que sigue la línea estructural presente en este trabajo.

JASON BECKER - Perpetual Burn


477.
1988
Estados Unidos
Heavy Metal Instrumental
*****
A mucha gente le desagradan los álbumes enteramente instrumentales porque después del tercer tema se empiezan a aburrir, especialmente si se trata de guitarristas virtuosos con ganas de demostrarle al mundo lo bien que tocan. Tanto egocentrismo de verdad patea, así que la postura de hacerle el quite a los instrumentistas en guitarra es perfectamente entendible.
Por suerte, tenemos casos como el que nos ocupa ahora que son excepciones a lo dicho anteriormente. Perpetual Burn es un impresionante álbum de virtuosismo desbordante, con ocho canciones que son cada una de ellas verdaderas obras de arte y que, además, están todas supeditadas bajo un esquema tal que ninguna idea pareciera estar fuera de lugar, o peor, abocadas al desorden. De principio a fin el álbum es consistente y no se pierde en demostraciones de virtuosismo que no van a ninguna parte. Becker supo hacer magistralmente dos cosas, una es mostrar una técnica pocas veces igualada, y segundo, no aburrir a su público mientras hacía lo primero. Y ese es el merito mayor de este álbum que claramente sobresale de la media.
Musicalmente, Jason Becker se mueve dentro del terreno de los esquemas de música clásica, siendo extremadamente virtuoso, complicado, melódico y armonioso, todo a la vez. Definitivamente un tipo que hace lo que quiere con la guitarra. Es una lástima que haya sufrido de la enfermedad degenerativa Lou Gehrig a comienzos de los noventa, lo que le impidió seguir evolucionando y deslumbrando al mundo con su inigualable técnica. Sin embargo, continuó editando álbumes, aunque es con Perpetual Burn, su debut después de haber participado con Marty Friedman en Cacophony, el álbum esencial.
Becker también tocó con David Lee Roth, quien sabiamente lo enroló en sus filas. Fue durante esta época con Roth que empieza a enfermar Becker.

Monday, October 23, 2006

JAN HAMMER - Beyond the Mind´s Eye


476.
1992
Checoslovakia
Electrónica, Instrumental
***1/2
Jan Hammer
nació en Praga, Checoslovakia, en 1948. Emigraría a Estados Unidos en 1968 cuando la Unión Soviética invade su país, y se radicaría permanentemente en el país del norte, lugar donde logra su mayor fama. Hammer es conocido más que nada por haber sido el compositor e intérprete de la música instrumental de la serie de televisión de los ochenta, Miami Vice. Lo cierto es que Hammer venía trabajando ya hace rato con gran variedad de artistas y dejó su huella en el mundo del jazz, donde frecuentemente se situa a su obra, aunque los puristas del género difícilmente considerarían la música, al menos de este disco, jazzística.
Aunque se trata de un disco básicamente instrumental, el último corte, "Seeds of Life", es una versión vocal de "Seeds", el primer corte. Canta Chris Thompson.

JAMES ASHER - The Great Wheel


475.
1989
Inglaterra
New Age, Instrumental
****1/2
Este es el primer álbum de James Asher, un artista proveniente de una familia de músicos profesionales y que empezó a tocar violín a los siete años. Tiempo después alternaría entre batería y teclado en diversas agrupaciones de rock.
El primer single que editó Asher lo produjo el guitarrista de The Who, Pete Townshend. Asher, y en cierta manera devolviendo el favor a Townshend, tocaría batería en su disco Empty Glass. (1980).
Al principio, Asher componía música para películas y para series de televisión británicas. Y fue sólo después de decidir inmiscuirse más profunda y seriamente en la música, que lanza su debut comercial The Great Wheel. Este álbum dio a conocer al mundo el nombre de Asher, llegando a escalar hasta la posición 13 del ranking new age, y manteníendose allí por dos años.
Destaca el tema homónimo, una pieza de casi 30 minutos que a pesar de su extensa duración no se hace un trámite tedioso, debido creo yo, al gran efecto envolvente y ensoñador que posee la canción.
Un excelente disco, muy relajado y pacífico, que no está demás tener para cuando uno quiere descansar sosegadamente.

LOS JAIVAS - Hijos de la Tierra


474.
1995
Chile
Rock, Folk Sudaméricano
***
Formada en la ciudad de Viña del Mar, Chile, en 1963, por Eduardo “Gato” Alquinta, Mario Mutis y los hermanos Eduardo, Claudio y Gabriel Parra, Los Jaivas, originalmente llamados The High & Bass, es una banda que en Chile no necesita introducciones. Muy famosos no sólo en su tierra natal, sino que en todo el mundo, hacen parte de su exitosa carrera en Argentina y luego Francia. El primer disco oficial, "El Volantín", aparece recién en 1970, pero es "Alturas de Macchu Picchu", de 1981, el álbum más conocido, y sin lugar a dudas, su obra más popular, a pesar de que la larga discografía de la banda tiene placas tan buenas o mejores que esa.
Hijos de la Tierra, que no es parte de la discografía imprescindible, fue grabado y mezclado en Francia, y cuenta con la participación en batería de Juanita Parra, hija de Gabriel Parra, el baterista original muerto en un accidente automovilístico en 1988. "Litoreña" y "Bosques Virginales", de ocho y diez minutos respectivamente, son de lo mejor de la placa, destacando por su evidente inclinación progresiva, pero otros cortes, como el homónimo y "Arde el Amazonas" no despiertan la misma magia que los anteriores. Como el nombre original del grupo, este es un disco con "altos y bajos". En general, para quienes no conocen la discografía de la banda, este es un mal álbum para empezar, recomendándose todos los álbumes de los setenta y parte de los de los ochenta.

Tuesday, October 17, 2006

JADIS - As Daylight Fades


473.
1998
Inglaterra
Rock Progresivo
**
Si al escuchar Jadis se viene inmediatamente Marillion a la mente, no es casualidad, considerando que Steve Rothery, guitarrista de Marillion, participó en los primeros demos. La banda se formó a fines de los ochenta por el vocalista y guitarrista Gary Chandler y por el baterista Stephen Christey. Su primer álbum, More Than Meets the Eye, de 1992, contó a la vez con la participación de colegas de los también progresivos I.Q. John Wetton (King Crimson, Asia) también le dio la mano a Jadis participando en el álbum Samersault. As Daylight Fades es un disco en vivo grabado en 1996, posee diez canciones, y aunque no resulta ser muy interesante a la luz de trabajos de otras bandas progresivas mucho más consolidadas, debiera al menos interesar en su justa medida a los fans del progresivo . Las comparaciones con Marillion se hacen evidentes al escuchar la placa, y esto, sin lugar a dudas, es negativo, ya que resta originalidad. Sin embargo, la música es de calidad.

JACO PASTORIUS


472.
1976
Estados Unidos
Jazz Fusión
****1/2
Jaco Pastorius
nació como John Francis Pastorius el primero de Diciembre de 1951 en la ciudad de Norristown, Pensylvania. Murió debido a una paliza que le propinaron el 21 de Septiembre de 1987 cuando trataba de ingresar a un club en Fort Lauderdale, Florida. Al momento de su muerte, Pastorius era una adicto a las drogas y el alcohol -un problema generado por problemas mentales-, y era considerado un paria de la industria musical debido a embarazosos episodios donde estuvo involucrado años antes. También se dice que vivió en la calle sus últimos días.
Pero no siempre fue tan trágica la vida de este artista, habiendo alcanzado en los años setenta a hacerse de un nombre como un virtuoso del bajo sin trastes. Tocó con otro grande del jazz fusión, Pat Metheny, y también fue parte de Weather Report.
Este álbum es el debut para Jaco, y es a la vez considerado su obra maestra. Es un disco mayoritariamente instrumental y una muestra del innegable talento de Pastorius en el bajo, instrumento que dominaba a la perfección y con el cual lograba transmitir verdadera pasión. Pero no es solo el bajo de Pastorius lo único destacable, siendo la ejecución del resto de los instrumentos involucrados tan excelsa y virtuosa como la del bajista.
Como habría de esperarse, el estilo de Pastorius es muy complejo y requiere de una escucha atenta para apreciar la real dimensión de su prolija y difícil ejecución.
Sin lugar a dudas, un disco altamente recomendable.

IRON MAIDEN - Brave New World



471.
2000
Inglaterra
Heavy Metal
***1/2
Después de estar ausente de Iron Maiden en dos discos; los regulares Factor X y Virtual XI, vuelve Bruce Dickinson con sus viejos compañeros de mil batallas, esta vez, más que seguro, para levantar la carrera de la mítica banda. Junto con él vuelve además el guitarrista Adrian Smith.
Mucho se habló de que este álbum traía de vuelta el sonido de Maiden que se había perdido por una década completa, y que volvía la cruda y fiera fuerza de la época de oro, y que por fin la banda apuntaba con un álbum para el deleite de los fans.
Yo estoy de acuerdo con que este álbum es lo mejor desde Seventh Son of a Seventh Son (1988) y también concuerdo que con Bruce Dickinson da a la banda mayor convencimiento, y también con que se vuelve a las raíces con temas poderosos, largos, épicos y llenos de la magia de Maiden, pero aún así no supera a los trabajos clásicos, cosa virtualmente imposible. Lo bueno es que Maiden retoma el camino y aunque no se reeinventa al menos hace olvidar los discos de la era Bayley.

IRON MAIDEN - Virtual XI


470.
1998
Inglaterra
Heavy Metal
*1/2
Segundo disco para el vocalista Blaze Bayley, y decimoprimera placa de estudio para la legendaria banda liderada por “El Jefe”, Steve Harris, bajista de la mítica agrupación. Aparte de "The Clansman" y "Don´t Look at the Eyes of a Stranger" no hay aquí mucho que recuerde a la gloria de antaño ni que convenza de manera categórica. El disco carece de vida y suena cansado, claramente el reflejo fehaciente de un periodo de juventud creativa que no puede volver a generarse. No imprescindible, excepto para los fans más acérrimos, e incluso ellos tendrán que admitir que el disco es la sombra de los clásicos, Virtual XI marcaría a la vez el fin de la corta era Bayley, volviendo Bruce Dickinson en Brave New World (2000), quizás, como último recurso para revivir a la bestia. Y para garantizar la vuelta a la vida retornaría además el guitarrista Adrian Smith, convirtiéndose Maiden en un sexteto.

Monday, October 16, 2006

IRON MAIDEN - Best of the Beast


469.
1996
Inglaterra
Heavy Metal
***
Que este compilado de 16 canciones corresponda a lo mejor de Maiden es discutible. Más que lo mejor, lo que aquí tenemos son los hits, y ambas cosas no siempre son la misma cosa. Por ejemplo, canciones como "Can I Play With Madness", "Bring Your Daughter...To the Slaughter" y "Running Free" puede que sean favoritos de muchos fans, pero no se comparan con canciones de evidente mejor calidad y peso como "Alexander the Great", "To Tame a Land" y "The Prophecy", que no aparecen por ningua parte. Por otro lado, ambas variables, "hits" y "lo mejor" calzan en "Hallowed by Thy Name", "The Trooper", "The Clairvoyant", "Aces High", "Run to the Hills" y "The Number of the Beast", pero se produce un desequilibrio con "Be Quick or be Dead", "2 Minutes to Midnight", "Man on the Edge", "Virus", todas canciones que son discutiblemente parte de lo mejor de Maiden. Además, no hay ninguna canción extraída del álbum Killers, lo que es extraño, considerando la importancia de ese álbum, estimado por no pocos como la obra maestra de Maiden. Fans con interés casual en Maiden encontrarán aquí parte importante de las canciones más conocidas, pero para el fanático más comprometido esta colección probablemente representará una muestra muy incompleta para llevar bajo su alero el rótulo de "lo mejor de". Para ellos se sugiere conseguir la versión doble de este álbum. Aquella trae un total de 27 canciones y suple en algo las falencias de éste.

IRON MAIDEN - The X Factor


468.
1995
Inglaterra
Heavy Metal
**
The X Faxtor
marca el debut para el vocalista Blaze Bayley, encargado de la difícil tarea de reemplazar convincentemente al cantante de la época de oro Bruce Dickinson. Lamentablemente no logra su cometido en este álbum ni tampoco en Virtual XI; los dos álbumes que contarían con el aporte de Bayley. Décimo en la larga discografía, es el más extraño y oscuro de los trabajos de los ingleses. Ciertamente escapa de todo lo hecho antes y después y aunque en estricto rigor no es un mal álbum, no suena a Maiden, sino que a algo parecido. El sonido es opaco y la ambientación un tanto gris y depresiva, y quizás eso refleja un poco la situación que estaba viviendo el grupo en la época. Se iba Dickinson, y ya las cosas no serían como antes. Sin ningún corte realmente memorable X brilla sólo a ratos, sin lograr despegar jamás. Además, con setenta minutos de duración, resulta excesivamete largo y tedioso. Quizás la carátula, que muestra a un Eddie brutalmente mutilado, sea el reflejo más fiel de la situación de Maiden en este periodo. El monstruo sigue vivo, pero está partido en dos. Definitivamente Eddie contenido sólo por una camisa de seguridad (Piece of Mind) y Eddie Faraón (Powerslave) representaron, conscientemente o no, a la banda en su época de poder máximos, época que en este trabajo se ve más lejana que nunca.

IRON MAIDEN - A Real Dead One


467.
1993
Inglaterra
Heavy Metal
****
Live After Death
, de 1985, es considerado como el más importante de los discos de Iron Maiden en vivo, pero no por eso los fanáticos querrán saltarse tanto A Real Live One y A Real Dead One. Estos dos discos, lanzados el mismo año, recopilan por separado dos momentos claramente distinguibles dentro de la carrera de la banda, y si A Real Live One hace hincapié en los álbumes Seventh Son of a Seventh Son y Fear of the Dark, A Real Dead One se concentra en canciones del primer disco, más las imposibles de dejar afuera "The Number of the Beast" y "Run to the Hills", y otras canciones hasta Piece of Mind, haciendo caso omiso de Killers. Y esto resulta una lata porque Killers es un álbum grandioso y no hubiera estado demás la inclusión de algún corte de ese disco. Sin embargo, con Killers o si él, y a pesar de que Bruce Dickinson es mejor cantante que Paul Di´Anno, las canciones del primer disco, con excepción del instrumental "Transylvania", siguen siendo mejores en sus versiones originales.

IRON MAIDEN - Fear of the Dark



466.
1992
Inglaterra
Heavy Metal
***1/2
Fear of the Dark
es el último disco donde cantaría Bruce Dickinson hasta su retorno en 2000. Definitivamente no el más inspirado de los trabajos post era clásica (desde el disco homónimo hasta Seventh Son), al menos sale mejor parado que No Prayer for the Dying, disco inmediatamente anterior, y reconocido casi universalmente como el punto más bajo en la brillante y estelar carrera de Maiden, aunque, por supuesto, aquella es una opinión discutible. Lo que no es discutible es el hecho de que ni Fear ni No Prayer logran alcanzar las cotas de inspiración de antaño, siendo ambos álbumes la vaga sombra de monumentos tales como Piece of Mind o Powerslave. Sin embargo, al menos Fear sale airoso con unas cuantas canciones, principalmente los tres cortes iniciales: "Be Quick or be Dead", "From Here to Eternity" y "Afraid to Shoot Strangers", más el tema final "Fear of the Dark", corte que con el tiempo se transformaría en un favorito de las presentaciones en vivo. Pero canciones como "Chains of Misery" y "Judas be my Guide" carecen de brillo y no aportan al álbum más que espacio de relleno. Sintiéndose ya una baja muy notoria en cuanto a la calidad de las composiciones, este noveno álbum de estudio de Maiden despide quizá no en la mejor forma el primer periodo con Bruce Dickinson en voces, pero de todas maneras está lejos de ser considerado un mal álbum, sólo que comparado con las inmortales obras, todo lo bueno en él se ve violentamente opacado.

IRON MAIDEN - Seventh Son of a Seventh Son


465.
1988
Inglaterra
Heavy Metal
****
Considerado por muchos fans (me incluyo) como el último verdadero clásico de Maiden, Seventh Son marca también la partida de Adrian Smith, que volvería el 2000 junto con Bruce Dickinson para el álbum Brave New World. Al igual que su predecesor Somewhere in Time, Seventh sigue explotando texturas con sintetizadores, pero nuevamete sin abuso, manteniéndose el sonido tan típicamente Maiden intacto. Álbum conceptual, destacan en él especialmente "Infinite Dreams", el corte homónimo, "The Prophecy" y "The Clairvoyant".

Friday, October 13, 2006

IRON MAIDEN - Somewhere in Time



464.
1986
Inglaterra
Heavy Metal
****
Otro gran clásico de Maiden. Sexto de estudio en su carrera, presenta por primera vez el uso de sintetizadores, aunque sin exageración. De todos los discos de la era clásica y dorada de Maiden, quizás no se trate del mejor, pero incuestionablemente, tomando el conjunto total de discos, clásicos o no, sin duda se trata de los buenos. Comienza con el excelente corte "Caught Somewhere in Time", tema que destaca por los excelentes solos de guitarra. Más taquillera o simplemente más pop resulta ser "Wasted Years", de ganchero coro y que también posee unos buenos solos de guitarra. "Sea of Madness" y "Heaven Can Wait" mantienen el interés hasta llegar a "The Loneliness of the Long Distance Runner", tema que trata de la soledad que debe enfrentar el corredor de larga distancia a medida que lucha por llegar a la meta. Ese tema a mi parecer es el segundo mejor del disco, opacado por "Alexander the Great", último tema, y genial obra maestra. Es 1986 y Maiden sigue en la cúspide sin que al parecer pueda caerse con un álbum flojo.

IRON MAIDEN - Live After Death

463.
1985
Inglaterra
Heavy Metal
****
World Slavery
se llamó la gira que llevó a los legendarios Maiden por todo el orbe promocionando el disco Powerslave. Se trató de una gira maratónica y de gran presupuesto que duró casi un año. No por nada ha quedado inscrita en los anales del rock como una de las giras más grandes jamás hecha por una banda. Parte de lo que significó esa gira se puede volver a revivir con Life After Death, el primer disco oficial doble en vivo de Maiden. Contiene una buena selección de temas, casi todos favoritos de siempre para los fans, aunque se extraña un énfasis mayor en los dos primeros discos donde canta Paul Di´Anno. Obviamente no faltan los típicos cortes como "2 Minutes to Midnight", "The Trooper", "The Number of the Beast" y "Run to the Hills", todos grandes clásicos.
En cuanto a la puesta en escena y sonido en vivo, en general se nota un excelente trabajo, algo que corrabora la buena fama de banda en vivo que siempre tuvo Maiden. Y lo mejor de todo es que el álbum suena muy en vivo y sin exceso de post producción.
Una buena excusa para recordar viejos tiempos.

Friday, October 06, 2006

IRON MAIDEN - Powerslave



462.
1984
Inglaterra
Heavy Metal
****1/2
En los ochenta parecía que Iron Maiden no podía fallar, y cada álbum lograba si no superar al anterior, sí mantener un nivel altísimo y, más importante aún, covencer más allá de cualquier duda a los leales fans. Quinto clásico imprescindible, Powerslave contiene ocho poderosas canciones, destacando sin lugar a dudas el corte inicial "Aces High" y el final, "Rime of the Ancient Mariner", este último una saga musical de casi catorce minutos basada en el poema del mismo nombre escrito por el famoso poeta inglés Samuel Taylor Coleridge. A pesar de lo extenso del último tema, éste no llega a aburrir ya que se trata de una composición muy interesante que funciona como si fuera una buena película; tiene su trama, su argumento, su clímax y desenlace. Excelente. El resto no flaquea tampoco, siendo canciones como el instrumental "Losfer Words (Big ´Orra)", "Flash Of The Blade" y "The Duellists" temas de alto vuelo, a pesar de no figurar usualmente dentro de los hits del grupo, como por ejemplo "2 Minutes to Midnight" que incluso llegó a ser hit radial y que representa en Powerslave el único lamparón, aunque esta última opinión es altamente cuestionable.

Para los que quieran leer el famoso poema de Coleridge visiten:

http://www.pagebypagebooks.com/Samuel_Taylor_Coleridge/The_Rime_of_the_Ancient_Mariner/

Tuesday, October 03, 2006

IRON MAIDEN - Piece of Mind


461.
1983
Inglaterra
Heavy Metal
*****

Piece of Mind es el cuarto álbum de estudio de Maiden y al mismo tiempo su cuarto hit de corrido. Marca el ingreso a sus filas del baterista Nicko McBrain; reemplazante de Clive Burr, y el comienzo de una alineación que sería considerada con el pasar de los años como la mejor y más clásica. Esa alineación, que se mantendría constante hasta el disco Seventh Son of a Seventh Son (1988) incluía, además, a Bruce Dickinson en voces, Dave Murray y Adrian Smith en guitarras y a Steve Harris en el bajo. Piece of Mind, cuyo título es un juego de palabras que cambia la expresión común "Peace of Mind" (Tranquilidad Mental) a "Pedazo de Mente", nada tiene que ver con el título que se le dio en su época al menos en Chile: "Acto de Locura", que en inglés sería "Act of Madness". Independietemente de aquello, y llamando al disco de cualquier forma, éste es tan o más clásico que el disco predecesor y junto con Killers, forma parte de la tripleta de álbumes más valorada por los fans de Maiden, a pesar de que los más incondicionales dirán que cada uno de los discos de la banda son grandiosos. Contiene clásicos añorados como el corte inicial "Where Eagles Dare" y "Revelations". Y no olvidemos a "The Trooper" y "Flight of Icarus". Distinto en alcance y claramente más épico y ambicioso, el último corte, "To Tame a Land", basado en la novela de ciencia ficción Dune de Frank Herbert, muestra a Maiden inspiradísimo y tomándole el gustillo a las canciones de más de siete minutos, cosa que ya se venía gestando en The Number of the Beast con "Hallowed be Thy Name" y que llega a su peak con la canción de trece minutos "The Rime of the Ancient Mariner" que aparece en Powerslave. Pero sin importar si las canciones son de cuatro o diez minutos, Maiden logra con Piece of Mind otro impresciendible clásico del heavy metal.

IRON MAIDEN - The Number of the Beast


460.
1982
Inglaterra
Heavy Metal
*****
The Number of the Beast
es sin lugar a dudas uno de los mejores álbumes de heavy metal jamás producidos, siendo aquella una opinión compartida incluso por gente ajena al metal. Un clásico absoluto, presenta como nuevo integrante a Bruce Dickinson, ex vocalista de Samson, en reemplazo de Paul Di´Anno, siendo al mismo tiempo el trabajo final para el baterista Clive Burr que ya sería reemplazado por Nicko McBrain para el siguiente álbum Piece of Mind. Reconocido mudialmente por el hit homónimo, canción que llevó a algunos grupos religiosos (que jamás se tomaron la molestia de leer las letras y examinar el contexto dentro de las cuales se exponían) a catalogar erróneamente a la banda de "satanica", The Number contiene otras siete canciones memorables, cada una, ícono de su época. Sin absolutamente nada de relleno, el álbum con justa razón es considerado una obra maestra y el mejor disco de la banda, a pesar de que no pocos se inclinan aún más por Piece of Mind y otros tantos por Killers. Sea como sea, The Number marca el comienzo de la mejor época de Maiden en términos comerciales y creativos, terminando ésta con el disco Seventh Son of a Seventh Son, álbum considerado como el verdadero último clásico. No queda más que decir que The Number es absolutamente imprescidible.