
29.
1988
Estados Unidos
Thrash Metal
***
Originarios de un suburbio de Milwaukee, Wisconsin, esta rebuscada y oscura agrupación de ominoso thrash metal, se formó en 1986, con Dave Bauman en bajo y voz, Dave Pellino y Todd Saike en guitarras, y Jason Mooney en batería. Acrophet lanza su grito de vida al mundo con éste, su primer álbum. En 1990 volverían con Faded Glory -de título profético-, para luego separarse y nunca más volver a dar señales de vida.
Corrupt Minds es un álbum de thrash y speed metal muy genérico pero con bastante poder y convicción. Por supuesto que esto no se compara con Slayer, Exodus, Forbidden, Dark Angel u otros maestros del género, pero resulta interesante notar el esfuerzo que hace la banda por llevar su sonido a niveles de velocidad muy impresionantes, a la vez que despliegan un par de buenos trucos que hacen de su escucha una notable experiencia sónica. También hay buenos riffs y una no despreciable cuota de necesario tecnicismo, que sin ser virtuoso, llama la atención. El punto negativo es la voz de Bauman, demasiado influenciada por el hardcore punk, y que no calza para nada con la música. Por otro lado esto podría tomarse como elemento de originalidad.
También les comento que la banda que se me vino inmediatamente a la mente al escuchar Acrophet fue Agony, de Suecia. Encontré algunas similitudes, en especial, el sonido y velocidad de las guitarras.
Resumiendo y redondeando, creo que Acrophet merece la atención del thrasher erudito que quiera conocer la mayor cantidad de bandas thrash. Interesante.
Estados Unidos
Thrash Metal
***
Originarios de un suburbio de Milwaukee, Wisconsin, esta rebuscada y oscura agrupación de ominoso thrash metal, se formó en 1986, con Dave Bauman en bajo y voz, Dave Pellino y Todd Saike en guitarras, y Jason Mooney en batería. Acrophet lanza su grito de vida al mundo con éste, su primer álbum. En 1990 volverían con Faded Glory -de título profético-, para luego separarse y nunca más volver a dar señales de vida.
Corrupt Minds es un álbum de thrash y speed metal muy genérico pero con bastante poder y convicción. Por supuesto que esto no se compara con Slayer, Exodus, Forbidden, Dark Angel u otros maestros del género, pero resulta interesante notar el esfuerzo que hace la banda por llevar su sonido a niveles de velocidad muy impresionantes, a la vez que despliegan un par de buenos trucos que hacen de su escucha una notable experiencia sónica. También hay buenos riffs y una no despreciable cuota de necesario tecnicismo, que sin ser virtuoso, llama la atención. El punto negativo es la voz de Bauman, demasiado influenciada por el hardcore punk, y que no calza para nada con la música. Por otro lado esto podría tomarse como elemento de originalidad.
También les comento que la banda que se me vino inmediatamente a la mente al escuchar Acrophet fue Agony, de Suecia. Encontré algunas similitudes, en especial, el sonido y velocidad de las guitarras.
Resumiendo y redondeando, creo que Acrophet merece la atención del thrasher erudito que quiera conocer la mayor cantidad de bandas thrash. Interesante.